A horas del próximo "cacerolazo"
El escenario político del 2012 ha avanzado
a una cada vez más aguda polarización entre una variante liberal
"neo-desarrollista" y "neo populista" expresada por el
kichnerismo y una corriente heterogénea de perfil neo liberal elitista
y apologista de la "libertad personal" y del libremercado..Tras esas
dos identidades, una que se pretende el monopolio de las luchas del pasado y de
lo "nacional y popular" y la otra que se embandera con "la
república" y "la libertad", parecen diluirse todas las demás
opciones, sindicales, políticas y sociales.
Pero la política opositora expresada en
"los cacerolazos" no nos debe mover a la neutralidad bajo la excusa
de considerar que solo expresa el enfrentamiento entre dos variantes de las
clases dominantes. Eso es erróneo. O, más que equivocada, esa apreciación
es políticamente ineficaz. Ya que aunque
haya argumentos reales de que el Kichnerismo expresa una política de
las CD (solo mencionemos sus socios que dan escozor: Monsanto, Barrik
Gold, automotrices, etc.) y la oposición otra política de otros
sectores de las CD (y eso es asumido por los mismos líderes K),
o quizás una variante de los mismos pero mas "radical" para
nuevos tiempos, debemos reconocer que no son equivalentes. Extremando esos
argumentos de gran parte de la izquierda argentina podemos hacer de Videla lo
mismo que Alfonsín. O de Perón lo mismo que Onganía. Y eso no es cierto. Por
eso es importante definirse en contra de estas movidas que solo acumulan en un
camino de derecha. Ante el presunto agotamiento del modelo K de engorde con
derrame, diversos operadores políticos y económicos proponen corregir e
impulsar medidas que garanticen mas mercado, menos intervención del Estado; una
vinculación más sumisa a las potencias y a los centros financieros, menos gasto
social, y menos derechos a los trabajadores, lo que ya sabemos...
Sería bueno que pensáramos,
porque, estos reclamos de "los caceroleros" son presentados como la
verdadera opinión del "pueblo" y porque existe una base social tan
importante para políticas en extremo reaccionarias.