REBELIÓN
EN LAS CALLES
El
19 y el 20 de diciembre del 2001 las calles de la ciudad de Buenos Aires fueron
copadas por multitudes de un muy diverso origen social que exigían el fin de
una política que había instalado el hambre en la mayoría de la población. Una
década de “neoliberalismo” duro: apertura económica, endeudamiento desorbitado,
privatizaciones generalizadas, alineamiento automático con las políticas
norteamericanas, desregulación del mercado de trabajo, habían dado el golpe
final al Estado peronista. Las consecuencias de ese modelo se condensaron en
los meses previos desencadenando una crisis que estalló en rebelión callejera,
expulsando dos presidentes en una semana. Se abrió así un periodo durante el
cual una crisis orgánica del sistema colocó a la nación argentina ante una
encrucijada cuya salida marcaría nuestra historia futura. Sin embargo un año y
medio después, mediante una elección normal, la misma clase política iniciaría
la reconstrucción de las instituciones y del sistema económico. Hoy, a diez
años, podemos calificar a esa experiencia: el kichnerismo, de exitosa y
pacífica política de reconstrucción de la gobernabilidad y de la hegemonía
capitalista.
¿Que
fue lo que sucedió esas jornadas? ¿Cuáles fueron sus antecedentes inmediatos? ¿Hubo
una acumulación de experiencia de resistencia popular que gestó la pueblada?
¿Qué pasó del lado de las clases dominantes? ¿Qué potencialidades y
limitaciones podemos ver hoy respecto de los protagonistas? ¿Qué cambios y
continuidades se manifiestan el kichnerismo? ¿Cuáles de estos cambios y
continuidades son consecuencia del protagonismo y la movilización de masas y
cuáles de la necesidad misma de reestructuración del sistema? Esta serie de
preguntas guían este artículo. Presentamos algunas hipótesis de respuesta para
la discusión con el objetivo de conocer más rigurosamente nuestro pasado
inmediato y con él evaluar nuestro accionar presente y las tareas militantes
que nos debemos los que seguimos comprometidos en fundar un nuevo sistema.
Antecedentes
de la rebelión popular