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lunes, 10 de diciembre de 2012

De construcción mediática y construcción popular, el día que nunca fue. Por Guillermo Caviasca




Finalmente pasó el esperado 7 de diciembre. Y no pudo concretarse el contra ataque kirchenrista. Una instancia judicial resolvió casi administrativamente que la desinversión del grupo Clarín debía esperar hasta tanto de resolviera el tema principal de la causa que es la constitucionalidad del artículo 161 impugnado por el grupo. Pero, la resolución judicial deja claro algo que debe ser parte central de cualquier análisis: que el freno corre solo para Clarín y solo para ese artículo, no para el resto de los grupos (que no impugnaron) ni para el resto del articulado. Por lo tanto si el gobierno quisiera podría avanzar con la desconcentración del resto y en la articulación de medidas que permitieran la existencia del tan esperado 33% del espectro para los medios populares no empresariales. Tampoco deja entrever que el pedido de Clarín vaya a ser resuelto positivamente, por el contrario todo pareciera indicar que finalmente en los próximos meses la justicia fallará a favor de la constitucionalidad de la ley.
La pregunta del millón es ¿Por qué el gobierno apostó tanto a realizar un hecho político en esa fecha siendo que su concreción pendía de un hilo? Y otra pregunta posible es ¿fue la reaccionaria y pro monopólica corporación judicial la culpable de este fracaso de la democracia? Tal como explica el kircherismo.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Dos caminos. PRT ERP y Montoneros en los setenta, de Guillermo Caviasca

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“Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes, ni mártires. Cada lucha debe comenzar de nuevo, separada de las luchas anteriores, la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como una propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.” Estos conceptos, vertidos por Rodolfo Walsh hace más de treinta años, dan cuenta de una realidad que los oprimidos sufrimos en forma permanente: la alienación respecto de nuestra propia historia. Las “verdades” difundidas masivamente sobre el pasado son normalmente interpretaciones construidas desde los núcleos de dominación ideológica de las clases dominantes para garantizar su poder. La derrota sufrida por las clases populares en los 70 llevó a que durante las décadas siguientes no haya habido voces organizadas desde el campo del pueblo en condiciones de dar la batalla ideológica necesaria para impedir esta expropiación del pasado de la que hablaba Walsh.
     En este trabajo nos proponemos estudiar y comparar algunos aspectos de las dos organizaciones guerrilleras más importantes de Argentina: el Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) y Montoneros. Es nuestra intención abordar el tema desde dos perspectivas: una, desde el presente mirando hacia el pasado, para profundizar el conocimiento a partir de los intereses actuales de las clases populares;  la otra, poniendo en discusión los planteos de cada organización, una frente a la otra, con el objeto de analizar las diferentes interpretaciones y concepciones que ambas fuerzas tenían respecto de los mismos temas. Analizaremos centralmente el período 1973-1976 por ser éste el lapso durante el cual ambas organizaciones se consolidan y adquieren su mayor desarrollo numérico y organizativo. Esto no impide, sin embargo, que hagamos referencia a hechos y documentos anteriores y posteriores a esta etapa, ya que, en lo que hace al objetivo principal del trabajo (que no son los acontecimientos sino las características político-ideológicas de los revolucionarios argentinos que tomaron las armas), la delimitación temporal es secundaria.

lunes, 12 de noviembre de 2012

PODER, PODER POPULAR Y HEGEMONÍA HIPÓTESIS PARA EL DEBATE Guillermo Caviasca

PODER, PODER POPULAR Y HEGEMONÍA
HIPÓTESIS PARA EL DEBATE

Guillermo Caviasca

INDICE


1-Introducción, pag. 3
2-Democracia y nueva sociedad, pag. 9
3-Clase obrera, sujeto y poder, pag. 19
4-Doble poder, poder local y poder popular, pag. 30
5-El poder popular frente al autonomismo, pag. 37
6-Notas sobre el MST de Brasil y  el Zapatismo de México, p. 44
7-Problemas de la autonomía de la  clase obrera en el Estado revolucionario, pag. 50
8-Contra hegemonía y doble poder, pag. 71
9-El PRT y el doble poder, pag. 84
10-Algunos ejemplos para salir de lo admitido, pag. 104
11-Balance en torno a la construcción de estrategias populares, pag. 128

1-Introducción

En este trabajo nos proponemos analizar la noción de Poder Popular, en relación con los conceptos de doble poder, hegemonía, Estado y autonomía. Nos valdremos para nuestro análisis del bagaje teórico y experiencia histórica de las clases oprimidas, las organizaciones que se identifican con ellas y los pensamientos de sus intelectuales orgánicos. Utilizamos la categoría “clases oprimidas” y no pueblo, clase trabajadora o simplemente oprimidos porque nos permite delimitar mejor al sujeto protagonista. Las situaciones que en este texto serán definidas como de “poder popular” no son exclusivamente obreras, en muchos casos tampoco son predominantemente obreras ni abarcan solo el campo de lo económico. Pero, por otro lado la categoría clase nos permitirá precisar mejor  la naturaleza del poder que aparece como antagonista al dominante y ver si expresa algún tipo de contra hegemonía y de que tipo es. Podríamos utilizar el concepto de clases subalternas que también implica una ruptura con la noción romántica de pueblo como conjunto de los nacionales, pero esta definición gramciana pone acento en aspectos culturales y lo marginal de los oprimidos, mientras que nosotros nos interesan los momentos de acción y la resistencia[1].

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ante el próximo "cacerolazo del "8N"

A horas del próximo "cacerolazo"



El escenario político del 2012 ha avanzado a una cada vez más aguda polarización entre una variante liberal "neo-desarrollista" y "neo populista" expresada por el kichnerismo y una corriente heterogénea de perfil neo liberal elitista y apologista de la "libertad personal" y del libremercado..Tras esas dos identidades, una que se pretende el monopolio de las luchas del pasado y de lo "nacional y popular" y la otra que se embandera con "la república" y "la libertad", parecen diluirse todas las demás opciones, sindicales, políticas y sociales.
Pero la política opositora expresada en "los cacerolazos" no nos debe mover a la neutralidad bajo la excusa de considerar que solo expresa el enfrentamiento entre dos variantes de las clases dominantes. Eso es erróneo. O, más que equivocada, esa apreciación es políticamente ineficaz. Ya que aunque haya argumentos reales de que el Kichnerismo expresa una política de las CD (solo mencionemos sus socios que dan escozor: Monsanto, Barrik Gold, automotrices, etc.) y la oposición otra política de otros sectores de las CD (y eso es asumido por los mismos líderes K), o quizás una variante de los mismos pero mas "radical" para nuevos tiempos, debemos reconocer que no son equivalentes. Extremando esos argumentos de gran parte de la izquierda argentina podemos hacer de Videla lo mismo que Alfonsín. O de Perón lo mismo que Onganía. Y eso no es cierto. Por eso es importante definirse en contra de estas movidas que solo acumulan en un camino de derecha. Ante el presunto agotamiento del modelo K de engorde con derrame, diversos operadores políticos y económicos proponen corregir  e impulsar medidas que garanticen mas mercado, menos intervención del Estado; una vinculación más sumisa a las potencias y a los centros financieros, menos gasto social, y menos derechos a los trabajadores, lo que ya sabemos...  
Sería bueno que pensáramos, porque, estos reclamos de "los caceroleros" son presentados como la verdadera opinión del "pueblo" y porque existe una base social tan importante para políticas en extremo reaccionarias.

viernes, 9 de noviembre de 2012

La independencia americana Estado, revolución y lucha de clases

Caviasca, Guillermo (2010), "La independencia americana. Estado, revolución y lucha de clases". En Caviasca, G., La guerra de la Independencia. Una revolución posible. Buenos Aires, Cooperativa Gráfica El Río Suena.

Hace doscientos años, en 1810, con pequeñas variaciones temporales de acuerdo a la región, surgieron en las entonces colonias españolas de América una cantidad de juntas de gobierno autónomas. Estas juntas aparecen en el relato histórico como hitos fundamentales del inicio de la independencia política de los actuales países latinoamericanos. Pero este es el único punto de acuerdo general entre todos, gente común, especialistas y diferentes tendencias ideológicas. A partir de esta constatación la cosa se pone más difícil.

Cuando pensamos en ese periodo ¿Se puede hablar de “revolución” en el sentido fuerte de transición de un tipo de sociedad hacia otro diferente? ¿Fue un proceso americano o diferentes procesos locales? ¿Existieron luchas políticas que expresaban diferentes modelos nacionales o solo luchas de facción intra-élite? ¿Hubo protagonismo popular o solo clientelas? ¿Existía una nación americana o múltiples naciones? ¿La nación o naciones son previas o fueron construcciones posteriores? Y finalmente ¿se puede hablar de nación para las comunidades americanas o estas son solo proyectos superpuestos sobre identidades fraccionadas y diversas?

Critica a la película del PTS "Memoria para reincidentes"

Crítica a Memoria para reincidentes, por Guillermo Caviasca

(Documental de investigación del grupo de cine “Contraimagen”)

Estos apuntes sobre el documental de investigación Memorias para reincidentes del Grupo de cine Contraimagen del PTS (Partido de los trabajadores Socialistas), solo abordan algunos de los aspectos que consideramos polémicos del material. Contra todos los prejuicios basados en la idea de que el trotskismo partidario es dogmático, cerrado en sus propias ideas y sectario, la película es muy buena, vale la pena verla y aporta al conocimiento del objeto que presenta. 


A pesar de ello transmite el mensaje y balance partidario (PTS) de la experiencia obrera del 69-76. Esto es lógico y no tiene por qué ser criticado siempre y cuando esté abierta la posibilidad de debate con la óptica de los realizadores. Justamente una de las principales virtudes del trabajo es que en su mismo desarrollo no oculta, sino que presenta o deja entrever elementos para otras posibles interpretaciones.

Enumeraremos algunos: 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Por una política nacional de los oprimidos


Guillermo Martín Caviasca

Por una política nacional de los oprimidos

Cómo desarrollar una política nacional que vaya más allá de las reivindicaciones de clase o sectoriales ha sido, desde los inicios de la sociedad capitalista moderna, un debate central para los oprimidos. A partir del surgimiento de los estados modernos y, específicamente, desde la consolidación de la burguesía como clase dominante, el nacionalismo apareció como una herramienta ideológica tendiente a diluir los intereses de la clase trabajadora en aras del fortalecimiento del Estado con el reconocimiento implícito de las relaciones de poder. De esta forma los movimientos de las clases oprimidas y, específicamente, los movimientos de izquierda, sustentados en la clase obrera, nacieron a la vida política con un rechazo al discurso, mitos, educación nacional y patriótica que emanaba desde las instituciones: se concebía a la nación como una construcción artificial.